Centauro, el restaurante donde cada plato comienza con una pregunta
En Mendoza, una de las propuestas gastronómicas más innovadoras del país transforma la curiosidad en método creativo. Un recorrido de ocho tiempos donde la cocina desafía certezas, provoca conversaciones y convierte cada cena en una experiencia inesperada
Hay restaurantes que cuentan historias. Otros que interpretan un territorio. Y están aquellos que se animan a cuestionarlo todo. En Centauro, una de los restó más creativos de Mendoza, la experiencia comienza con una frase que el equipo comparte con cada comensal apenas toma asiento: cada plato nace de una pregunta.
No se trata de una metáfora. Tampoco de una estrategia de marketing. Es, literalmente, el método de trabajo que define la identidad actual del restaurante premiado con mención de Guía Michelin en 2025 además de ser Empresa B Certificada Carbono Neutral y de obtener el Reconocimiento ONU Turismo Sistema de trazabilidad blockchain.
Este restaurante busca que una pregunta funcione como disparador creativo. A veces es absurda. A veces incómoda. Pero siempre conduce a lugares inesperados. El resultado es una cocina que no busca explicar, sino despertar curiosidad.
De interpretar a explorar lo desconocido
Durante sus primeros años, Centauro construyó su narrativa alrededor del territorio mendocino, reinterpretando productos locales mediante técnicas contemporáneas y una mirada de vanguardia. Con el tiempo, sin embargo, la curiosidad del equipo comenzó a expandirse más allá de los límites geográficos.
Hoy, bajo la dirección del chef ejecutivo Aris Pabón, formado en algunas de las cocinas más influyentes de Latinoamérica y Europa, el restaurante trabaja con ingredientes provenientes de distintas regiones argentinas. Abadejo de Mar del Plata, langostinos patagónicos, frutas, hierbas y productos de pequeños productores forman parte de una propuesta donde el origen sigue siendo importante, pero ya no es el punto de partida.

La inspiración nace en el Laboratorio Gastronómico de Centauro, un espacio de investigación donde las ideas son sometidas a una única condición: empezar con una pregunta.
Cuando la gastronomía deja de buscar respuestas
Durante esta temporada, Centauro ha ido por más buscando siempre esa disrupción tan característica de este espacio gastronómico ubicado en pleno centro de la Ciudad de Mendoza. El menú degustación «8 Temps» funciona como una secuencia de interrogantes convertidos en platos. Aquí, los nombres no describen ingredientes. Invitan a pensar. “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?” “¿Cuánta personalidad puede contener un vegetal?” “¿Puede un plato comportarse como una nube?” “¿Argentina es solamente carne y vino?”



Cada paso abre una conversación entre cocina y comensal. La propuesta combina técnica, humor, referencias culturales y una puesta en escena que evita cualquier solemnidad. Hay guiños a grandes referentes de la gastronomía mundial, juegos conceptuales y un permanente ejercicio de imaginación que transforma la cena en una experiencia participativa.
La sensación es la de asistir a una obra donde el plato es apenas una parte del relato.




La trucha que terminó convertida en helado
Si hubiera que elegir una creación capaz de sintetizar la filosofía de Centauro, probablemente sería la trucha. Todo comenzó con una pregunta tan improbable como fascinante: ¿es posible hacer un helado de trucha? La respuesta derivó en una investigación que terminó convirtiendo un único producto en tres momentos completamente distintos dentro del menú.
Primero aparece como un ceviche que dialoga con el universo del locro argentino. Luego se transforma en una pieza de charcutería presentada como marshmallow gastronómico. Finalmente, su esqueleto da origen a un helado acompañado por limón, apio, albahaca y yogur.

Más que una demostración técnica, el ejercicio revela una manera de pensar la cocina donde cada ingrediente puede expresar múltiples lenguajes y donde nada se considera un descarte.
Cabe señalar que el menú se marida con vinos de la cava de Centauro la cual reúne más de 110 etiquetas de bodegas mendocinas y la experiencia puede disfrutarse a través de los menús degustación de 4 u 8 tiempos, con opciones de maridaje tradicional o sin alcohol.
Y un tip a tener en cuenta es que durante junio y julio, los residentes mendocinos acceden a un 30% de descuento en los menús maridados.
El valor invisible detrás de cada plato
La experiencia en Centauro no termina en la creatividad culinaria. Detrás de cada elaboración existe una red de más de veinte productores cuidadosamente seleccionados. Cada ingrediente tiene una historia, un origen y una trazabilidad que el equipo comparte durante el servicio. En tanto que la tecnología blockchain permite seguir el recorrido de los productos desde su origen hasta la mesa, integrando innovación y transparencia de manera natural.
En Mendoza, una provincia que ha sabido construir una identidad gastronómica de alcance internacional, de la mano de sus socios creadores Emanuel Facello y Matías Bismach, Centauro propone una mirada diferente: menos enfocada en las respuestas y más interesada en la exploración y en generar sorpresa en una época donde cada vez resulta más difícil hacerlo.
Y es que Centauro tiene voz propia, algo que no es tan simple de alcanzar y sobre todo, mantener.
Agendate estos datos:
Centauro Cocina: Perú 1156, Ciudad de Mendoza
Chef ejecutivo: Aris Pabón – Socios: Emanuel Facello y Matías Bismach
Reservas: www.centaurorestaurant.com
Relacionado
También te puede interesar
Nix Valores celebró 15 años de decisiones financieras inteligentes
23/04/2026
¡5 tendencias de moda para regalar a mamá!
05/10/2022