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Cayetana: un showroom que genera vínculos con marcas de trayectoria y que entiende la moda como forma de expresión

Detrás de Cayetana hay un sueño que comenzó en la infancia y que, con el tiempo, se transformó en un emprendimiento que busca mucho más que vestir. Su creadora, Carolina Bulnes, entiende la moda como una herramienta de expresión, identidad y confianza. Conocé el único showroom de Mendoza que acompaña a cada mujer a encontrar su propio estilo

Hay proyectos que nacen de una oportunidad y otros que parecen estar esperando desde siempre el momento indicado para hacerse realidad. Cayetana, el showroom de indumentaria femenina con sede en Ciudad y Chacras de Coria, llega como un sueño cumplido, un deseo construido con pasión, dedicación y sacrificio.



Este espacio no sólo habla de moda, también de paciencia, aprendizaje y perseverancia, motores fundamentales para recorrer el camino. El vínculo de Caro con la moda comenzó en la infancia, mucho antes de convertirse en un emprendimiento. “Siempre supe que quería dedicarme a la venta de ropa. Me encanta saber de moda, tendencias, combinaciones de colores”, cuenta Carolina Bulnes, creadora del showroom.

Hace cuatro años decidió convertir esa pasión en un proyecto concreto. Los primeros pasos fueron con pijamas y prendas cómodas para estar en casa. Poco después llegó una pequeña cápsula de camisas con estampas únicas y una caída que conquistó rápidamente a sus clientas. Ese primer éxito fue el impulso para seguir creciendo.


“No es qué te ponés, es desde dónde te vestís«, comenta Carolina sobra la filosofía de Cayetana.

El siguiente paso fue incorporar Moravia, una marca con trayectoria y reconocimiento por el calce de sus pantalones, su moldería y la calidad de sus telas. Más adelante se sumaron Anónimas, con una propuesta de diseños modernos pensada para un público amplio, y Piel Libre, reconocida por la calidad y suavidad de sus sweaters.

Pero el crecimiento de Cayetana no estuvo solamente ligado a sumar marcas. También comenzó a generar encuentros y eventos con un propósito que va más allá de la moda: crear espacios para mujeres, generar vínculos y dar a conocer una propuesta que entiende el vestir como una forma de expresión personal.


Una pasión que estuvo desde siempre


¿Qué fue lo que te motivó a crear Cayetana?

-Realmente era algo que me gustaba desde siempre. Estaba segura de que quería trabajar en esto; no había muchas otras opciones en mi cabeza. Estar siempre creativa es algo que me motiva y me hace sentir bien, me llena el espíritu. Y también poder hacer sentir bien a otras mujeres, transformar su vida a través de la moda, es muy grato para mí. Me reconforta de alguna manera.

Las primeras clientas fueron mi familia, mis amigas y las personas de mi círculo más cercano. De a poco, el boca en boca hizo su parte: llegaron conocidas de familiares, madres de amigas y nuevas recomendaciones. Así, casi de manera orgánica, Cayetana comenzó a construir una comunidad.


“Siempre supe que quería dedicarme a la venta de ropa. Me encanta saber de moda, tendencias, combinaciones de colores”, cuenta Carolina Bulnes, creadora del showroom.

Vestirse desde la intención


-Una de las premisas que distingue a Cayetana es la búsqueda de una identidad propia. La propuesta no está centrada únicamente en seguir las tendencias, sino en descubrir cuáles de ellas tienen sentido para cada mujer…

-La idea es que cada mujer pueda identificarse con lo que usa y crear una identidad propia. Tendencias hay muchas y van cambiando con cada temporada, pero la clave está en encontrar cuál es el estilo o la tendencia que favorece a cada mujer.

Construir un estilo personal implica mucho más que conocer los colores que favorecen a determinado tono de piel o identificar el tipo de cuerpo. También hay que tener en cuenta la vida cotidiana: las actividades que cada mujer realiza, su trabajo, sus horarios y la necesidad de crear looks versátiles que puedan acompañarla durante todo el día.

En ese sentido, hay una frase que resume buena parte de la filosofía de Cayetana: “No es qué te ponés, es desde dónde te vestís.”

Y a partir de allí aparecen otras preguntas: ¿Desde el miedo o desde la decisión? ¿Desde la costumbre o desde la intención? ¿Desde querer encajar o querer aparecer?.

El estilo no comienza frente al placard. Comienza en la decisión de cómo queremos mostrarnos cada día. La ropa se convierte así en un lenguaje, en una manera de comunicarnos con los demás y, sobre todo, con nosotras mismas.



Emprender, permanencer y mirar al futuro


-¿Cómo se construye la permanencia de marca?

-Como ocurre con todo proyecto que busca crecer, el camino no está exento de desafíos. Uno de los principales fue encontrar y definir el público objetivo, conseguir nuevas clientas y, especialmente, lograr que quienes compraban por primera vez volvieran a elegir la marca.

Se trata de lograr la aceptación y confianza de la marca. La búsqueda de nuevos clientes es un proceso que nunca termina. Los gustos cambian, las tendencias se transforman y también lo hacen las necesidades de las consumidoras. Por eso, emprender implica estar permanentemente atenta, aprendiendo y adaptándose.

En ese recorrido, hay una decisión que considero fundamental: haberme animado a hacer realidad Cayetana.

Es muy lindo poder plasmar las ideas, sentir el apoyo de la gente cercana y poder hacer feliz a los demás con algo que a mí me impulsa y me entusiasma.



-La fórmula no existe, pero sí los valores

-Si tuviera que elegir los ingredientes fundamentales para sostener un emprendimiento, te diría que hay algo que no se negocia, y es la perseverancia, paciencia y formación constante. También la creatividad e innovación.

Pero hay algo más: aprender a interpretar los obstáculos sin convertirlos en derrotas. Cuando algo no funciona no hay que tomarlo como un rechazo. Hay que tener la sabiduría necesaria para entender que, si ese camino no funcionó, podemos tomar otro.

Y en esa mirada aparece una de las grandes enseñanzas de su experiencia: siempre existen nuevas posibilidades para llegar al lugar que queremos.

A eso suma un ingrediente: el acompañamiento de quienes están cerca. En mi caso, el apoyo de mi entorno y de las personas que me quieren fue fundamental para continuar avanzando.


Un sueño que recién comienza



-Cayetana está dando sus primeros pasos, pero la mirada está puesta en grande. ¿Cómo se proyecta hacia el futuro?

-Mi objetivo es lograr reconocimiento en Mendoza y, con el tiempo, llegar a otras provincias y concretar ventas en distintos puntos del país. Tampoco descarto nuevos desafíos, como incorporar indumentaria importada y tener la posibilidad de seleccionar marcas internacionales, siempre manteniendo el compromiso de acompañar y valorar la industria textil nacional.

¿Qué le dirías a otras mujeres que están pensando en emprender?

-Que se animen. Que trabajen de lo que les gusta y que se rodeen de personas que ya hayan recorrido ese camino. Escuchar los consejos de las personas indicadas siempre es algo muy positivo. Cada experiencia es parte del aprendizaje. Las metas, una vez alcanzadas, no representan necesariamente un punto de llegada, sino una nueva oportunidad para seguir creciendo. Los resultados no son inmediatos. Todo proceso lleva su tiempo y es importante transitar a pleno ese camino.

Y, sobre todo, disfrutar el recorrido. Porque quizás allí esté la esencia de Cayetana: en entender que construir un estilo, una marca y también un sueño es un proceso.


Agradecimientos especiales

Locación: Park Hyatt Mendoza @parkhyattmendoza

Fotos: Gustavo Sabéz @gustavosabezphoto

Maquillaje: Fabiana Rivera @favi_rivera_29

Hair styling: Luis Cisterna Peluquería @luiscisternapeluqueria

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