Vinos y Bodegas

Tendencia: vinos malos…¡pero muy buenos!

Bodegas osadas que se animan a poner la palabra «malo» en sus etiquetas en vinos que se llevan aplausos

Los conocedores de marketing aconsejan no poner connotaciones negativas en el nombre de una marca, sin embargo estos vinos desafiaron la regla y le pusieron la palabra mal a vinos y espumantes que se llevan aplausos al ser descorchados. Juegos de palabras bien empleados que desafían al consumidor  y en muchos casos ni siquiera se relaciona con el vino sino con la filosofía de los winemakers.

Malandra dela  Bodega MondoVino, ubicada en el distrito Las Compuertas de Luján de Cuyo. Su nombre honorifica  los valores del tango, prohibido en sus orígenes y defendidos por “malandras”. De la misma manera, este vino rescata las bondades del terruño local, llevando al mundo entero el estilo propio y singular de los vinos argentinos. Existen tres líneas de Malandra: Clásico Malbec, Cabernet y Bonarda; Reserva y Gran Reserva.

La Mala María de la Enóloga Maria Celeste Alvaro es un vino hecho y pensado por mujeres. El concepto de “mal” está ligado a un conjetura social que indica que esa mujer con carácter y decidida  se la  suele encasillar como “mala”. La enóloga junto con su equipo creativo rompieron este paradigma para lanzar toda una línea de vinos con varietales innovadores y una estética gráfica donde ilustra diferentes tipos de mujeres, todas sobradas de personalidad.

Malajunta Wines de Bodega Donozo Berlanga. “Resulta, que esa persona de aspecto alocado y barba crecida, parecía ser un malajunta. No todo es lo que parece, ese revolucionario que llamaba la atención, resultó ser uno de mi mejores amigos” reza la contraetiqueta. Malajunta es elaborado por dos amigos, con imagen propia, que seleccionan las mejores uvas del valle de Tupungato, para crear vinos jóvenes. “Elaboramos el  diseño de la etiqueta para que se destaque fácilmente de lejos y que se identifique con los Millenials, que es hacia donde están orientados estas líneas de vinos” comentó  Leonardo Berlanga, socio enfocado en la imagen y comercialización.

Maal Wines es una pequeña bodega de Matias Fraga y Alfredo Merlo ubicada en Las compuertas Lujan de Cuyo. “MAAL significa “Malbec As Alfredo Likes”, lo que resume un poco nuestra idea de hacer solo Malbec y hacerlo en la manera que a nos gusta a nosotros, independiente de lo que piense en consumidor” explicó Matias Fraga. Sus vinos juegan con nombres llamativos como Biutiuful, Biolento y Bestial, mientras que otros llaman a la negativa como  Imposible e Ilegal, desafiando al consumidor.

Malamado fue el primer vino fortificado de la Argentina que lanzó al mercado Bodegas Familia Zuccardi. Es un vino tinto dulce, 100% Malbec aunque posteriormente el Viognier se empleó para misma versión en blanco. Son excelentes para coctelería y revolucionaron en su momento con una innovación que aún no presenta competencia.

Malpensado. Constanza Gaitieri está al frente de Malpensado Wines, un proyecto que busca ser protagonista en la renovación de la elaboración de los vinos espumantes argentinos utilizando cepas no convencionales y de diferentes terroirs. Sus vinos se destacan por la frescura y la personalidad que está presente tanto en los espumantes que elabora mediante el método Charmat como el método tradicional o Champenoise utilizando cepas como Pinot Gris y Syrah para su elaboración

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