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Noe Roldán: “Cada tanto uno necesita darle lugar a la incomodidad para crecer y ganar consciencia de dónde y cómo queremos estar»

Con esta entrevista 360°, Voilà despide el 2023 junto a la diseñadora de sombreros hablando de emprendedurismo, de los cambios de rumbo y sobre todo, de apostar siempre por los sueños

Dicen que lo único constante en la vida es el cambio y, sin duda, que Noe Roldán, lo sabe. Y es que tras largos años desempeñándose en el mundo de la comunicación corporativa de manera exitosa, su alma inquieta buscaba expresarse. Ir más allá. Escuchar su creatividad y abandonar cánones establecidos para dar rienda suelta a lo que vivía dentro de ella y deseaba finalmente nacer: su pasión por el diseño.



Así, la Pandemia marcó –como a tantos- la vida de esta cordobesa nacida en Huinca Renancó pero que adoptó Mendoza como su lugar en el mundo, y quien apostó al cambio para volver a sus raíces en donde el diseño hizo que estudiara la carrera de Diseño Gráfico en la UNCuyo. Pero esta vez era diferente. No cualquier tipo de diseño era lo que la movilizaba sino el de moda y dentro de este rubro, algo muy específico como son los sombreros.

Hoy, Noe es la sombrerera más conocida de Mendoza y quien a través de su marca, Las Botánicas, enamora con sus sombreros a las mujeres –y hombres- más fashionistas de la provincia y muy pronto, fuera de ella. Es por ello que Revista Voilà eligió a esta referente absoluta en emprendedurismo para despedir este 2023 con una nueva Entrevista 360°. ¡Te invitamos a conocerla!


Noe Roldán es la diseñadora tras ‘Las Botánicas’, la marca de sombreros que enamora a mendocinas.

¿Cómo nace Las Botánicas?

N.R: Las Botánicas nació gracias a una búsqueda de cambio de rumbo desde lo personal y profesional, en plena pandemia, una época que creo nos movilizó a todos. Sentía un fuerte deseo de volver a mis bases de diseño, a aplicar arte en diferentes soportes, intervenir objetos y hacerlos únicos. En ese proceso, intervine un sombrero y la respuesta fue increíble. Empezaron a encargarme sombreros, ¡sin que yo hubiera pensado en venderlos! Los preparé y salieron a distintos lugares del país. Hasta ese momento aún no había marca, sólo los pedidos espontáneos. A raíz de eso llegó la inquietud de darle forma a lo que estaba sucediendo. Empecé a pensar en nuevos diseños, buscar un namming y desarrollarlo como un emprendimiento. Finalmente, el 25 de noviembre del 2020, se presentó la marca en un evento – Networking Day de Mujeres de Punto a Punto. Ese día fue maravilloso, 35 sombreros vendidos en una hora de iniciado el evento. Una locura inolvidable. ¡Ese día supe que Las Botánicas llegaba para quedarse!


¿En dónde pensas que residió este cambio de pasar en tu vida de un rol en la comunicación corporativa tan exitoso como el que tenías  al forjarte como emprendedora?

N.R: Tuvo que ver con un cambio de filosofía de vida, ya no resonaba con ciertas formas y era momento de cerrar ese ciclo. Empecé primero una búsqueda estilística, desde el diseño y el arte. Soy diseñadora gráfica especializada en comunicación corporativa, desarrollos regionales y gestión. Me di cuenta de que ya no quería dedicarme a cranear estrategias en el mundo corporativo, sino que necesitaba crear con mis manos, probar otros rumbos, producir “desde” el cuerpo y no tanto desde la mente. Este cambio implicó el cierre de ese ciclo laboral que me dio muchísimo, pero yo ya no me representaba. Cada tanto uno necesita darle lugar a la incomodidad, para crecer y ganar consciencia de dónde y cómo queremos estar.


«Las Botánicas se están convirtiendo en los sombreros del vino y me encanta que así sea, es una marca que ha crecido vinculada al enoturismo y quiero seguir explorando ese camino», expresa Noe Roldán.

¿Qué retos has afrontado en este proceso?

N.R: Te podría decir los clásicos que enfrenta un emprendedor en la Argentina, pero voy a ir más profundo. Hacer un cambio así implica adaptarse a nuevas formas de vida y tomar diferentes decisiones. Distinguir los miedos que, obviamente, con el cambio, aparecen, y enfrentarlos.  Toda reinvención personal viene acompañada de un mundo totalmente desconocido. Exige mucha preparación, capacitarse. Creo que en este punto también son claves los vínculos, detectar esas personas que impulsan, esas personas vitaminas que acompañan el proceso.


En tan poco tiempo que lanzaste la marca, ¿cómo evaluarías este trayecto?

N.R: Como maravilloso y complejo, un “cambio de piel”, un gran desafío. Este trayecto de reinvención profesional lo he vivido como un “rebranding” personal, un proceso en el que tomé todo lo transitado en mi carrera dentro del mundo corporativo, para reinterpretarlo y volcarlo en mi marca y en mi desarrollo desde una nueva perspectiva.


Hablemos de creatividad, ¿en qué te inspirás al momento de diseñar tus sombreros?

N.R: Me inspira crear belleza y funcionalidad en cada sombrero, busco que proponga algo diferente, mis diseños no siguen tendencias, se diferencian y destacan. Exploro diferentes combinaciones de formas entre copas y alas, variando tamaños, colores, texturas, buscando innovar, generando nuevos “blends” y pensando en el usuario: no todos los diseños sientan bien a todo el mundo, además de los talles, hay aspectos estilísticos. Tengo modelos hechos 100% a mano en los que se puede elegir cada detalle, para que el sombrero (además de que sea de tu talle y estilo) te encante, te sientas cómoda, te cope usarlo y que sea único. Mi objetivo es que el sombrero sea una pieza de deseo, que te represente, que te sea útil y te aporte belleza. Que te sientas maravillosamente bien usándolo.



¿Por qué decidiste especializarte en esta prenda?

N.R: Te digo la verdad… ¡no me imaginé que iba a terminar siendo sombrerera! Sí sabía que quería diseñar, producir con mis manos y mi cabeza. Soñaba con generar productos de edición limitada o exclusivos. Siempre me ha interesado cómo el diseño y el arte dialogan en ciertos objetos, eso propone un valor que convierte los objetos en exclusivos. En ese camino descubrí mi “sombrerofilia”, y fue un amor que fue me atrapó fuertemente. Desde que comencé mis pasos en ese mundo me apasionó, me dediqué a estudiar, producir, capacitarme, conocer distintos géneros y desde allí, crear y proponer nuevas formas.


¿Qué técnica utilizas para elaborarlos?

N.R: Tengo dos líneas diferentes, una hecha 100% a mano, de lana natural de oveja. Cada pieza es realizada con las tradicionales herramientas de los sombrereros y luego pintada a mano. La otra, es una línea de base industrial, por ahora, ya que en Argentina no se consigue el material para trabajar a mano esas bases de sombreros.


Desde hace ya varios años, las mendocinas se han sumado al uso de este fabuloso accesorio. En este sentido, ¿en qué se distinguen tus productos de los demás en el mercado?

N.R: Se distinguen en su valor agregado: los sombreros de Las Botánicas son piezas únicas, objetos artísticos, te diría de colección. Los realizados a mano son diseños míos 100%, no disponibles en otras marcas. Los ilustrados, a su vez, son parte de distintas cápsulas, piezas de edición limitada, exclusivas, en las que la búsqueda está en la innovación desde el color y las ilustraciones. Dentro de cada cápsula, hay variaciones en cuanto a diseño y paleta de colores, desde los más tranquilos, como platas, cobres, ocres; a otros más pregnantes, intensos, para quienes se animan al color.


Noelia diseña con el alma y cada uno de sus sombreros expresa su forma de ser: «Me defino como un blend, en constante cambio, que busca conectar de forma consciente con todo lo creado».

¿Qué importancia tiene para vos el sombrero en un look? ¿Y para la moda en general?

N.R: En primer lugar, tiene una función clave: protegernos del sol, algo de lo que aún hay poca consciencia. En Mendoza tendríamos que vivir con sombrero en todas las estaciones, incluso en invierno. Por otro lado, aporta protagonismo a cada outfit, lo destaca. Hoy en día podés usar algo súper tranqui, tonos neutros, y destacar con un buen accesorio – en este caso – un sombrero único.


¿Qué le dirías a alguien que no se anima a usar sombreros?

N.R: Le diría que es como usar algo por primera vez, unas gafas, un reloj, por ejemplo, al principio sentís como que molesta, pero si pasás ese pequeño umbral, te copás y lo adoptás como parte de tu outfit. Por eso es clave encontrar el modelo que te sienta bien, no sólo en talle, sino también en diseño, Panamá, ala ancha, ala corta, Fedora, Australiano, Pampa, Huinca… Descubrir entre todos estilos, cuál es el que va mejor con vos.


¿Qué diseños se van a usar en la temporada de verano?

N.R: Sin duda los más livianos. Fedoras, panamá, capelinas. Se viene un verano feroz, lo mejor es apostar por alas anchas, de 4 a 6 cm aprox., y bases de rafia o algodón.


Como diseñadora también has incursionado en la pintura como muralista, contanos un poco más de esta veta artística

N.R: He realizado varios murales e intervenido distintos objetos grandes, como barricas y huevos de concreto en algunas bodegas. Creo que es un espacio donde lo estilístico luce y hay mucho margen para crear. Estos murales e intervenciones pueden verse en algunos restaurantes como ‘Francesco’ en la ciudad de Mendoza, donde hay más de 45m2 pintados, ‘Casa Oliva’ en Luján de Cuyo, ‘Casa Vigil’ en Chachingo, en mi atelier y en casas particulares. El último que pinté es un mural de 6×4 metros, botánico y dedicado a la gastronomía, pronto podré mostrarlo, cuando inaugure ese espacio.



¿Cómo definirías tu estilo como diseñadora?

N.R: Como un blend. Me gusta “mezclar” distintos aspectos, busco que mis creaciones tengan diseño, alta calidad, que mixeen lo industrial con lo hecho a mano. Que comuniquen, es decir, que tengan algo que contar. Que tengan identidad, diferenciación. Justamente por eso mi estilo es multifacético y abierto.


Hablemos un poco del futuro, ¿qué planes tenés con Las Botánicas para el 2024?

N.R: En principio tengo planificado participar en eventos vinculados al vino, en 2023 ha sido una hermosa experiencia que quiero replicar. Los productos de Las Botánicas se están convirtiendo en “los sombreros del vino” y me encanta que así sea, es una marca que ha crecido vinculada al enoturismo y quiero seguir explorando ese camino. En cuanto a los puntos de venta, sumar 4 más, no más, ya que Las Botánicas debe mantener su esencia en calidad y exclusividad, no en cantidad. Hoy estamos en bodegas como Casa Vigil, Piedra Infinita, Zuccardi; en locales en la ciudad de Mendoza, Sol y Vino y Fan del Vino, en Palmares, en Planta Uno y en mi Atelier en la Ciudad de Mendoza. Además, este mes presentaremos la marca en San Juan y en una próxima parada estamos analizando Buenos Aires.



¿Qué consejos les darías a muchas mujeres que quieren comenzar en el mundo del emprendedurismo?

N.R: Que no caigan en las ideas romantizadas de emprender, que antes de iniciar el proceso se preparen, planifiquen, que hablen mucho de sus ideas con gente copada que las pueda orientar. Que escuchen a mentoras, hay muchas profesionales que dan info súper valiosa. ¡Que hagan terapia! Creo que el autoconocimiento es clave para poder encarar un emprendimiento que resuene con tu energía, con tus valores, con tu conocimiento y tus aptitudes.


Por último Noe, ¿cómo te definirías?

N.R: Como un blend, en constante cambio, que busca conectar de forma consciente con todo lo creado.

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